A tus ojos,
soy como una Eva pequeña
sin hoja de parra y con vergüenza.
Un malcrecimiento de tu costilla,
que dejaste olvidada en este campo verde.
Una mujer que quiere
beber tu vino,
saciarse con el pan de tu cuerpo,
una loba que quiere
perder el cielo de tu mano.
01/06/2010
martes, 1 de junio de 2010
Eva
Categoría:
Mis poemas,
Serie Del Edén
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Me gustó esto. besos
ResponderSuprimirSergio
¡Y a mí, que te haya gustado!
ResponderSuprimirGracias por decírmelo. Significa mucho para mí.
Besos.
¡Muy bueno Vero! Sobre todo el contraste entre la primera estrofa y los dos últimos versos. Besos desde la cálida Condal.
ResponderSuprimirGastón
¡Muchas gracias, Gastón!
ResponderSuprimirNo lo había leído antes... Más allá de lo literario... Cualquier hombre cae a tus pies con estos versos, mujer!!! Beso!
ResponderSuprimirMuchas gracias, Martín.
ResponderSuprimirSaludos.